Diferencias entre dengue y ébola

¿Qué es un virus? Se conoce así a un agente infeccioso microscópico que produce enfermedades graves cuando infecta a los organismos y está conformado por pedazos de ARN o ADN encapsulados en una vesícula de proteínas. No es capaz de reproducirse por sí solo, más bien debe adentrar en el interior de una célula hospedadora, momento en el que se aprovecha de ciertos mecanismos de replicación genética.

Estos agentes están prácticamente en todos los ecosistemas del planeta Tierra y son capaces de infectar a múltiples seres vivos, por ejemplo, animales, bacterias, plantas, seres humanos e incluso otros virus que se llaman virógafos ya que, como hemos dicho anteriormente, no saben vivir por sí solos.

Dos de los virus más conocidos son el dengue y el ébola. ¿Cuáles son sus diferencias? ¡Sigue leyendo para descubrirlo!

El dengue se transmite por un mosquito y el ébola por contacto

Diferencia en la forma de transmisión

Por un lado, la enfermedad vírica del dengue es transmitida por un mosquito, concretamente el Aedes aegypti, quien pica en la piel del ser vivo. También se conoce como el mosquito momia o el mosquito de la fiebre amarilla, y se distingue de otros por sus distintivas marcas blancas.

Por otro lado, la enfermedad del ébola se transmite mediante el contacto con órganos, sangre, secreciones u otros líquidos del cuerpo de un animal que está infectado. Un ejemplo es África, continente en el que se ha transmitido dicha enfermedad por manipulación de murciélagos, monos o chimpancés que estaban muertos o, al menos, enfermos en la selva.

Diferencia en los síntomas

El síntoma más común del dengue es la fiebre, aunque también hay otros y son los siguientes: cansancio general, nauseas, sarpullidos y dolor detrás de los ojos y en los músculos. Eso sí, si se desarrolla una hemorragia puede que la persona fallezca.

Si nos detenemos en el ébola, este virus tiene ciertos síntomas asociados como fiebre alta, cansancio extremo, dolor de cabeza y de garganta, diarrea,  deterioro renal y hepático, hemorragia interna y externa y erupción cutánea.

Diferencia en el periodo de incubación

La enfermedad del dengue comienza de forma abrupta una vez pasado un periodo de incubación de 4 a 15 días y se divide en 3 etapas:

  • Etapa febril (días 0 a 5 de la enfermedad)
  • Etapa crítica ( días 5 a 7 de la enfermedad)
  • Etapa de recuperación (pasado el día 7 de la enfermedad)

En cuanto al ébola, sí que hay alguna variación al tener un período de incubación que ronda entre los 2 y 21 días, y los síntomas comienzan a aparecer entre el día 8 y el 10.

Diferencia en el tratamiento

No existe un tratamiento específico para el dengue, pero una atención clínica cuidadosa es fundamental. Para ello recomiendan una buena hidratación oral o intravenosa, además de un tratamiento sintomatológico, es decir, depende de los síntomas que tenga el paciente. Eso sí, es fundamental evitar toma ibuprofeno, aspirina y naproxeno.

Con el ébola sucede lo mismo que con el dengue, no hay ningún medicamento dirigido a combatir el virus.

De todas formas es fundamental una buena hidratación con soluciones que contengan electrolitos, además de control del dolor, soporte nutricional y mantenimiento de la presión arterial. Eso sí, debes tener en cuenta que jamás se puede tomar acetaminofen, que es un fármaco con propiedades analgésicas y antipiréticas.

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