Diferencias entre interés simple y compuesto

El interés es el índice que se aplica en diferentes ámbitos financieros y económicos para conocer cuál es la rentabilidad de un determinado ahorro o el coste de un crédito o préstamo bancario. Los intereses forman parte de cualquier tipo de operación financiera, siendo uno de los valores más relevantes a la hora de llevar a cabo una transacción, tanto a corto como a medio y largo plazo.

La noción de tasa de interés, por su parte, hace foco en el porcentaje al que se invierte un capital en un determinado periodo de tiempo, y podría decirse que la tasa de interés es el precio que tiene el dinero que se abona o se percibe para pedirlo o cederlo en préstamo en un momento en particular.

A continuación te mostramos las diferencias entre interés simple e interés compuesto.

El interés simple y el compuesto se aplican en ámbitos financieros y económicos

Diferencia en el concepto

Interés simple

El interés simple es aquel que se calcula en función del capital inicial durante un periodo de tiempo determinado. Cuando vence el plazo, los intereses que se generan no se tienen en cuenta para ser reinvertidos en forma de capital, de manera que son exactamente los mismos que al inicio. Desde el punto de vista práctico, esto supone que cuando vence el plazo de una inversión o préstamo, el interés que se ha generado no se considera capitalizable.

Por lo tanto, si la persona física o jurídica desea empezar un nuevo periodo de inversión o préstamo, el interés se calcula sobre el capital inicial. En el caso de los créditos y préstamos bancarios, el interés simple únicamente se aplica cuando la persona deudora paga en el tiempo y en la forma establecidos los intereses. De lo contrario, se empiezan a generar intereses compuestos.

Interés compuesto

El interés compuesto es aquel generado sobre el capital una vez cumplido el plazo de tiempo establecido para el préstamo, el ahorro o la inversión. Una vez vencido el plazo, pasa a ser parte del capital inicial. En las inversiones o planes de ahorro, las ganancias que se generan se suman al capital inicial. De este modo, si el inversor o ahorrador desea comenzar un nuevo periodo, el interés se calcula tomando como base el nuevo capital: el capital inicial más los intereses que se han generado. En cuanto a los créditos y préstamos, el interés generado se suma a la deuda acumulada.

Diferencia en la fórmula

Interés simple

VF = VA (1 + n * i)

  • VF = Valor Futuro
  • VA = Valor Actual
  • i = Tasa de interés
  • n = Periodo de tiempo

Interés compuesto

VA = VF (1 + i) ^n

  • VF = Valor Futuro
  • VA = Valor Actual
  • i = Tasa de interés
  • n = Periodo de tiempo

Diferencia en las características

En el interés simple el capital inicial que aporta el inversor se mantiene exactamente igual durante todo el periodo del tiempo, además la tasa de interés se aplica sobre dicho capital invertido o inicial.

Respecto al interés compuesto, este se aplica sobre el capital existente en cada periodo, entonces los intereses aumentan de forma progresiva con el paso del tiempo. En cada periodo de crédito o inversión se calcula el interés en función del capital que haya en ese momento.

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